Por Citlali López Maldonado
Cuando me convertí en mamá, jamás imaginé que estaba a punto de comenzar una de las etapas más silenciosas de mi vida, sin contar el primer año de vida, obviamente. Los primeros meses de mi maternidad llegaron acompañados de horas y horas de silencio. Debido a mi incapacidad para entablar una conversación con mi bebé, me alejé de todas las conversaciones que había tenido antes y me sumí en un nuevo idioma que, lejos de dominar, desconocía por completo. Fue en esta complicidad del silencio que comencé a experimentar el puerperio.
Hay pocos relatos sobre este primer momento que muchas mujeres atravesamos en silencio, con fragilidad, desconcierto y desazón. Pareciera que la soledad de la noche llevó a Carolina Justo von Lurzer a dar luz a Mamá Mala, un personaje que se autodescribe como descontrolado y se muestra vulnerable públicamente. Este libro nació como un alter ego en el perfil de Facebook de Carolina un mes después del nacimiento de su segundo hijo. Es la crónica de un delirio escrita en presente, o bien, un diario en entregas intermitentes durante el verano de 2014 en el que la autora relató lo que le iba ocurriendo en su segunda maternidad.
El libro es una compilación de escenas cotidianas, reflexiones filosóficas y mundanas que ofrecen una forma inesperada de vivir la maternidad.
Carolina Justo von Lurzer, doctora en Ciencias Sociales, es una investigadora y docente en la Universidad de Buenos Aires. Su enfoque se centra en las representaciones de género y la cultura de masas en Argentina. Además de su trabajo académico, Mamá Mala (Hekht libros) es su primer libro de narrativa.
Entre su primer hijo, que está a punto de cumplir 18 años y el segundo, que tiene 9, estudió un doctorado. Durante este interludio lleno de teoría y deconstrucción, Carolina se empapó de todas las lecturas que cuestionan la maternidad como un destino, o bien, que cuestionan el orden social que asocia la maternidad como una de las dimensiones que más ha contribuido a ubicar a las mujeres en un lugar de opresión y desigualdad. Este tránsito entre el primer y el segundo hijo, marcado por los estudios de género y feminismos, fue muy significativo para que hoy tengamos este libro a la mano. Carolina cuenta que con el segundo hijo fue una madre mucho más reflexiva en el ejercicio de su propia maternidad. Se enfrentó a todo lo que había leído y que, en teoría, le proporcionó herramientas para comprender el mundo y las relaciones humanas.
Es difícil ser una mamá moderna. Paradójicamente, las nuevas exigencias no están tan alejadas de las formas tradicionales: Se busca más parir de forma natural , ofrecer el pecho, el mayor tiempo posible, y priorizar el apego madre-hijo. Además de esto, no debemos descuidar nuestras carreras, nuestro cuerpo, nuestra libido y nuestras ambiciones profesionales. Todo para ocupar un lugar en este mundo desde las estructuras de poder que nos han oprimido históricamente.
Mamá Mala despoja a la maternidad moderna de todas estas pretensiones y normas. Grita la desigualdad, la ambigüedad, el encanto y la ternura sin adherirse a las formas ideologizadas del ser mujer en el siglo XIX. No se ajusta al ideal de madre edulcorado y tradicional, aquel que se llena de felicidad en cada segundo y se entrega por completo al nuevo ser con una sonrisa siempre comprensiva y abrazadora. Es mala porque no cumple con lo que socialmente se espera de una madre: estar feliz, plena y entregada al nuevo vínculo, dando todo por ese nuevo hijo o hija. Pero también es mala porque no cumple con los ideales de la mujer moderna y deconstruida por los feminismos. No logra sentirse cómoda con ninguna teoría.
Escucha la entrevista completa:
![]() Mamá Mala $275.00 | ![]() Cuerpo a cuerpo con la madre $180.00 | ![]() El alimento del amor $254.00 |




